top of page

Separarse y empezar de nuevo: encontrar un hogar que se adapte a tu nueva vida

Sandra Vento
Oct 9
3 min read

Una separación o un divorcio nunca es una decisión sencilla. Cambian las rutinas, las prioridades, los planes y, generalmente, también el lugar donde vivimos. Algo que he aprendido, es que cuando alguien busca una nueva propiedad después de una separación, no está buscando solamente cuatro paredes y un techo. Está buscando tranquilidad, estabilidad y un espacio donde comenzar una nueva etapa. Lo cual, seamos sinceros, no es nada sencillo. Por eso, si algún día te ves en una situación como esta (¡aunque espero que nunca tengas que pasar por ella!), aquí te comparto algunas recomendaciones.




Mi primer consejo: cuida tu bolsillo, pero también tu tranquilidad.

Cuando una pareja se separa, la realidad económica suele cambiar. Los gastos que antes se compartían ahora pueden recaer sobre una sola persona. Es decir, tus responsabilidades económicas se verán definitivamente afectadas.

Y aunque nos estemos muriendo de ganas de simplemente irnos y comprar la primera propiedad que se nos presente, ¡hay que ser realistas!

Recomiendo, como primer paso, hacer números y saber exactamente cuánto puedes pagar mensualmente sin vivir con el presupuesto demasiado ajustado.

Créeme, no hay nada más agradable que llegar a casa y sentir tranquilidad, sin estar pensando constantemente en cómo pagarás la próxima cuota del banco o recibiendo llamadas de cobranza los fines de semana.


Si tienes hijos, piensa en las distancias que los separarán.

Este es un tema al que personalmente le doy muchísima importancia.

A veces encontramos un departamento precioso, a un excelente precio, pero demasiado lejos de donde vivirán nuestros hijos. Y aquí vienen algunas preguntas que creo que deberías hacerte: ¿Cuánto tiempo te tomará recogerlos del colegio? ¿Podrán visitarte fácilmente? ¿Qué pasará cuando quieran quedarse contigo un fin de semana o simplemente compartir una tarde?

En una ciudad como Lima, donde el tráfico puede convertir unos pocos kilómetros en una hora de viaje, la ubicación es fundamental. Así que, por encima de todo, dale prioridad a la ubicación y a la cercanía con tus hijos o seres queridos.

No querrás lamentarte después por tener una casa hermosa y preciosa, pero sin poder compartirla con quienes más quieres.


No intentes reproducir exactamente la misma vida que tenías antes.

Después de una separación, muchas personas quieren mantener exactamente el mismo estilo de vida, vivir en el mismo distrito o tener una propiedad de características similares a la que tenían cuando estaban en pareja. Y lo entiendo perfectamente. ¡Creo que todos podemos entenderlo! Pero también creo que una nueva etapa merece que revisemos nuestras prioridades. Quizás ya no necesites tantos dormitorios. Tal vez no requieras espacios tan grandes. O quizás mudarte a un distrito cercano te permita manejar mejor tu nueva situación económica y familiar.

¡Ah! Y algo muy importante que quizás duela leer: No pretendas mantener un estilo de vida que no puedes sostener solo por impresionar a tus amistades o familiares, o por mantener cierto estatus social. ¡Vamos! ¡Hay que ser realistas! Además, quien pagará las cuentas serás tú, no tus amistades.

Ojo, que no se trata de bajar tus expectativas. Se trata de adaptarlas inteligentemente a tu nueva realidad.


No tengas miedo de alquilar mientras decides.

Es lógico que sintamos la presión de resolverlo todo inmediatamente: vender, comprar, mudarnos y reorganizar nuestra vida. Pero ¿por qué apresurarnos? No lo hagas. Tómate las cosas con calma. En muchas circunstancias, alquilar durante un tiempo puede ser una excelente decisión. Te permite conocer mejor tus nuevas necesidades, organizar tus finanzas y evaluar tranquilamente dónde quieres establecerte. ¡Ah! Y si existe una propiedad compartida, siempre recomiendo aclarar primero los aspectos legales y financieros correspondientes.

Una decisión inmobiliaria importante merece tomarse con la cabeza fría (¡muy fría y dejando las pasiones de lado!), incluso cuando estamos atravesando momentos de muchos cambios.


Y recuerda: un nuevo hogar es una nueva oportunidad.

Si estás atravesando una separación y necesitas encontrar un nuevo lugar donde vivir, mi recomendación es que no tomes decisiones pensando únicamente en lo que estás dejando atrás. Yo sé que es fácil decirlo y difícil ponerlo en práctica, pero respira un poco, organízate y date tiempo para pensar. Piensa también en todo lo que tienes por delante y en los buenos momentos que te esperan. Porque, al final, una separación no tiene por qué definir tu futuro. Es una nueva etapa y, como cualquier cambio importante en la vida, merece que tomes decisiones con calma, inteligencia y pensando en tu bienestar.


Y si hay algo que me gustaría que recuerdes de este artículo, es lo siguiente:


No necesitas encontrar una casa que reemplace la anterior. Necesitas encontrar un hogar que encaje con la persona que eres hoy y con la vida que quieres construir mañana.

 
 
 

Comments


bottom of page